Sin tarjeta que imprimir, perder u olvidar
Las tarjetas de fidelidad tradicionales tienen dos problemas: el cliente las olvida y tú pagas por imprimirlas. Un programa sin tarjeta traslada todo al teléfono del cliente, usando algo que ya lleva consigo.
Cómo funciona
El cliente escanea un código QR, indica un número de teléfono o un correo y acumula puntos en el navegador. No hay que descargar ninguna app ni llevar una tarjeta en la cartera. En la siguiente visita vuelve a escanear y los puntos suman. Cuando llega a la recompensa, el personal la ve y se la da.
Mantenlo sencillo
Tres reglas explican casi todo lo que hace funcionar estos programas:
- Pide los mínimos datos posibles. Un teléfono o un correo bastan. Cada campo extra hace perder clientes.
- Que la primera recompensa se alcance en pocas visitas. Una recompensa que exige quince visitas parece inalcanzable y se ignora. Busca algo que el cliente pueda ganar en pocas visitas.
- Mide los resultados. Controla cuántos miembros vuelven y cuántos canjean.
¿La recompensa se paga sola? (ilustrativo)
Supón que la recompensa es un café gratis que te cuesta 0,60 € en ingredientes (el precio de carta es 2,50 €). Se da tras 8 visitas. Un miembro que viene 8 veces gasta, digamos, 8 × 6,00 € = 48 €. La recompensa cuesta 0,60 €, es decir, el 1,25 % de lo que gastó. Aunque cuentes el margen perdido del café gratis a su precio de carta de 2,50 €, es el 5,2 % de esos 48 €. Compáralo con el coste de un folleto de descuento o de una campaña publicitaria, y con lo que vale un cliente que vuelve a lo largo de un año.
El cálculo cambia con tus números, pero el método es el mismo: coste de la recompensa ÷ gasto necesario para conseguirla.
Qué vigilar
- Tasa de retorno: la parte de miembros que vuelven en el plazo de un mes.
- Tasa de canje: la parte que realmente usa la recompensa. Si pocos miembros canjean, la recompensa probablemente está demasiado lejos o no es atractiva.
- Ticket medio de los miembros frente a los no miembros, para ver si el programa cambia el comportamiento o solo premia lo que ya ocurría.
Privacidad
Di con claridad qué datos recoges y para qué, y úsalos solo para el programa. Una frase corta junto al registro es mejor que una política larga que nadie lee.
Conclusión
Un programa sin tarjeta elimina el plástico y las excusas. Deja el registro en un solo paso, haz alcanzable la primera recompensa y mira los números al cabo de un mes.