Software para pequeños y medianos negocios de hostelería

Analiza tus platos. Gestiona tu negocio. Todo en Pricora.

Pricora conecta inteligencia de precios, recetas, coste de ingredientes, menú QR, pedidos, sala, cocina, inventario y rentabilidad en un mismo ciclo operativo.

Del precio del plato a la operación diaria

El valor no está en tener ocho herramientas separadas. Está en que la venta real vuelva al mismo sistema que conoce la receta, el coste y el mercado.

Inteligencia de precios

Compara cada plato con referencias de mercado por ubicación y usa coste de ingredientes, temporada y contexto local para apoyar una decisión de precio.

Recetas y escandallos

Centraliza ingredientes, cantidades, costes y alérgenos. Calcula el coste real del plato y conecta la receta con inventario y rentabilidad.

Menú QR y pedidos

Publica el menú digital y recibe pedidos para mesa, recogida y los modos habilitados por cada establecimiento.

Sala y cocina

Lleva el pedido desde la mesa hasta cocina, preparación, servicio y cobro sin separar la información en herramientas distintas.

Inventario y FIFO

Registra compras y lotes, consume existencias según FIFO y evita vender platos que ya no pueden prepararse por falta de stock.

Rentabilidad

Une ventas, coste real y rendimiento del menú para saber qué platos aportan margen y cuáles necesitan una decisión.

Un ciclo, no módulos aislados

Mercado y ubicación → referencia de precio → receta y coste de ingredientes → menú → pedido → sala y cocina → venta → inventario → rentabilidad → nueva decisión.

Pensado para negocios que no tienen tiempo para administrar software

Restaurantes independientes, cafeterías, bares, street food, food trucks y pequeños grupos necesitan controlar precio, coste y operación sin añadir horas de trabajo administrativo. Pricora concentra esos datos para que cada acción alimente la siguiente.

Empieza por un plato. Conecta después todo el negocio.

Prueba el análisis de Pricora y comprueba cómo mercado, coste y operación pueden trabajar con los mismos datos.

Analizar mi primer plato →